"Un buen orador siempre será un simple hablador y estará perdido si no sabe captar a la audiencia con su corazón y su mente." (Wilson Mizner)
Apenas ha pasado un mes, pero lo recuerdo casi por completo. Era un día de campo y nos juntamos varias parejas de amigos con niños. Como suele pasar en estas reuniones, mantienes pequeñas conversaciones con unos y otros. Pero me conmovió sobre manera una de ellas. Cristina Marcos, secretaria de dirección valenciana y con la que tengo una gran amistad. Su marido estaba dando síntomas físicos de que algo no estaba bien en su organismo y le preocupaba sobremanera, la negativa del hombre a asistir a un chequeo al médico.
- Le he explicado que estos síntomas pueden no ser nada o el comienzo de una enfermedad importante, le he dicho que es un momento ideal para ir al médico antes de que caduque el seguro médico. ¡Hasta me he enfadado con él! ¡Que no vuelva a dirigirme la palabra hasta que no vaya al médico! Pero se ha cerrado en banda y no quiere saber nada.
- ¿Y tu qué sientes? Le pregunte.
- Pues que como le pase algo, no podría vivir sin él.
- ¿Y qué te ha impedido decírselo?...
Al día siguiente, Carmelo pedía hora con su médico para un chequeo.
Y es que no deja de asombrarme, sea cual sea el contexto en el que nos encontremos, el poder que tiene la comunicación unida a las emociones.
Y es que no deja de asombrarme, sea cual sea el contexto en el que nos encontremos, el poder que tiene la comunicación unida a las emociones.¿Que es lo que hace, que podamos encontrarnos con dos vendedores que comercializan el mismo producto, al mismo cliente que ofrecen idéntico servicio, la misma garantía, el mismo precio y sin embargo, el cliente decide decirle, si a uno y no a otro?.
O con oradores, que ante el mismo tema unos duermen a su audiencia y otros la levantan de sus asientos.
O con un Community que consiguen que sus redes echen chispas y otros..., no tanto.
La respuesta está en que son comunicaciones hechas por personas, para personas.
El receptor, o audiencia está compuesta por personas, con metas, dudas y necesidades por tanto, el elemento emocional es tremendamente importante y puede marcar la diferencia. Ante idénticas condiciones iniciales, la capacidad de crear una atmósfera de confianza donde a la audiencia le sea fácil tomar la decisión de realizar aquello que se le está solicitando es lo que vence la balanza a uno u otro lado.
El emisor, también es una persona, y no puede limitarse a una objetividad escrupulosa.
El valor añadido de tu idea eres “tu mismo”, el punto diferenciador está en tus ideas y tu talento, en tu entusiasmo y profesionalidad y sobretodo en la forma en la que te diriges a tu audiencia. En definitiva es tu capacidad de persuadir y no tanto de convencer lo que supondrá una diferencia notable en los resultados de tus intervenciones.
Persuadir y convencer...¿Sabes que no son sinónimos o no? Lo vemos en el próximo post.
El valor añadido de tu idea eres “tu mismo”, el punto diferenciador está en tus ideas y tu talento, en tu entusiasmo y profesionalidad y sobretodo en la forma en la que te diriges a tu audiencia. En definitiva es tu capacidad de persuadir y no tanto de convencer lo que supondrá una diferencia notable en los resultados de tus intervenciones.
Persuadir y convencer...¿Sabes que no son sinónimos o no? Lo vemos en el próximo post.